Los pollos empleados para el refuerzo de la población de las Islas Chafarinas son extraídos de nidos con dos o tres hermanos, dada la abundancia de parejas reproductoras y su elevada productividad en los países dominantes de esta especie: Alemania, Escocia y Finlandia.
Los pollos seleccionados son aquellos con altas posibilidades de morir debido a la falta de alimento, agresiones entre hermanos, desaparición de los adultos o caída de los nidos. Una vez localizados son recatados de sus zonas de origen y reintroducidos mediante la técnica “Hacking” o “crianza silvestre”.
El riesgo de cruces genéticos entre distintas poblaciones no existe ya que las reintroducciones en Andalucía, que ya se han llevado a cabo en El Parque natural de los Alcornocales (Cádiz) desde el 2003 y en el Paraje Natural de las Marismas del Odiel (Huelva) desde el 2004, se han realizado con pollos procedentes de los mismos países de origen. Además al ser un ave migradora no existe el riesgo siempre que los pollos procedan de sus lugares de cría europeos.